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Flor de Pascua: cuidados y consejos

La Flor de Pascual es uno de los elementos característicos que se asocian al periodo de navidad pero con unos simples cuidados puede durar varios meses más formando parte de la decoración del hogar.

Poco riego, luz solar indirecta, ambiente no muy seco y temperatura entre 16 y 22 grados es lo que necesita la Flor de Pascua para sobrevivir más allá del 6 de enero.

Mi madre es una gran amante de las plantas y la Flor de Pascua, o Poinsettia, es una de sus preferidas. Aún sigue en el jardín de nuestra casa familiar el arbusto de la Estrella Federal, que es como se conoce a esta planta en Argentina.

Aunque la Flor de Pascua es originaria del continente americano, en el hemisferio norte es una planta que tradicionalmente adorna hogares y comercios en época de navidad.

Sin embargo en los países occidentales la Flor de Pascua luce bastante diferente a su aspecto original. Y es porque los horticultores han conseguido desarrollar unos arbustos de poca altura para decorar espacios interiores, incluso diversificando sus colores en amarillas, rosas, blancas, color crema, o de un rojo más vivo gracias a la hibridación.

De México con amor: el origen de la Flor de Pascua

La Flor de Pascua es originaria de México y su nombre botánico es Euphorbia pulcherrima. Es una planta con infinidad de nombres, incluso dentro de México.

Los aztecas la nombraron Cuetaxochitl y la cultivaban como arbusto cuyas hojas rojizas simbolizaban la sangre de los sacrificios que se hacían como ofrenda al sol. Mucho más tarde, mediante la evangelización de los franciscanos en México, la Flor de Pascua se introdujo en el hemisferio occidental.

Sin embargo, quien realmente popularizó la Flor de Pascua como regalo y adorno navideño fue Joel Roberts Poinsett, embajador de Estados Unidos en México allá por 1820. Botánico y amante de esta planta, la cultivó en su país la regaló a sus amigos por Navidad, iniciando una tradición que ya forma parte de la cultura internacional. Es por ello que, en los países occidentales, se la conoce con el popular nombre de Poinsettia.

En otros países americanos se la conoce como Flor de Navidad, Estrella de Navidad, Pascuero, Corona de los Andes, Papagayo o Estrella Federal.

¿Son flores o son hojas?

Lo que la mayoría llamamos pétalos de la Flor de Pascua botánicamente no lo son, y se denominan brácteas.

Aun con todo, esta planta sí tiene flores y son esas bolas pequeñitas de color amarillo que se encuentran en el centro, y que, paradójicamente, carecen por completo de valor ornamental. Esto es lo mismo que sucede, por ejemplo, con las Buganvillas. Cuando hablamos de flores, deberíamos hablar de brácteas.

Por ello, cuando vayamos a comprar una planta hay que elegir la que tenga pocas florecillas maduras en el centro y mucho capullos sin abrir, para que la planta dure más.

¿Qué cuidados requiere la Flor de Pascua?

Si quieres que tu Flor de Pascua prolongue su vida más allá de las navidades es importante que tengas en cuenta los siguientes cuidados:

Ubicación

La Flor de Pascua debe colocarse en un sitio dentro de la casa donde haya claridad, es decir, luz solar indirecta. Sin embargo, hay que alejar la planta de los radiadores, las corrientes de aire frías o calientes y las ventanas que se enfrían por la noche. Lo ideal es que esté en un ambiente entre los 16 y 22 grados.

Riego

La tierra de la Flor de Pascua debe estar húmeda pero no encharcada, por lo que habrá que regarla entre una y tres veces por semana.

Si la tierra está demasiado húmeda o demasiado seca, se caerán las hojas. Un truco muy utilizado es poner la planta en un plato con agua y dejarla durante unos 15-20 minutos para luego quitar la planta y retirar el agua sobrante.

Cuando el ambiente está muy seco se puede pulverizar las hojas verdes de la Flor de Pascua, pero nunca las de color (brácteas), o bien, colocar la planta sobre una capa de guijarros con agua.

Mantenimiento

Cuando la Flor de Pascua ya está florecida en el tiesto, no debemos abonarla. Sin embargo, hay que ir quitando las hojas de la base a medida que se vayan poniendo amarillas.

Si la planta te dura hasta el mes de Mayo, es aconsejable transplantarla a una maceta (no muy grande), para que desarrolle sus raíces, más hojas y brácteas en lugar de tallos. Además, hay que abonarla hasta septiembre, cada 15 días con potasio y fósforo en el agua de riego.

Durante este tiempo, hay que podar la planta cortando ramas excesivas, pero podrán dejarse hasta cinco tallos principales que producirán nuevas Flores de Pascua si los plantamos.

Para que la planta produzca sus características hojas de color tiene que estar en total oscuridad durante unas 15 horas al día. Por ello, entre octubre y noviembre hay que cubrirla con plástico negro desde las 17 hs hasta las 8 hs del día siguiente, pero el resto del día ponerla en luz indirecta. Y de esta forma tendremos una espléndida Flor de Pascua en diciembre.