Inicio ESTILO DE VIDA Medina Azahara: uno de los tesoros escondidos que visitar en Córdoba

Medina Azahara: uno de los tesoros escondidos que visitar en Córdoba

Córdoba es una de esas escapadas de fin de semana que realmente hacen desconectar. La Mezquita-Catedral es su icono por excelencia, pero también merece la pena alejarse un poco de la ciudad para descubrir otra joya, quizás, no tan conocida. Te contamos por qué visitar Medina Azahara se convertirá en todo un hallazgo.

Es complicado aseverar cuál de todas las ciudades andaluzas es la más hermosa. Sin embargo, es muy probable que Córdoba se encuentre en los primeros puestos. Como con el resto de sus hermanas, el legado andalusí tiene mucho que ver. Después de perderte en el impresionante bosque de columnas de la Mezquita-Catedral o de admirar las vistas desde el Puente Romano, es posible que pienses que ya has visto lo mejor. Aún te queda uno de los platos fuertes porque visitar Medina Azahara, pese a que no es un lugar en el que no todos reparan, te romperá los esquemas.

Medina Azahara Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

Medina Azahara es solo una muestra más del esplendor arquitectónico que experimentó Córdoba cuando fue capital de Al-Andalus. Este conjunto arqueológico fue en realidad toda una ciudad, construida en el siglo X bajo el califato de Abderramán III.

En la actualidad declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, Medina Azahara se traduce como “Ciudad Brillante”. Contemplando este lugar hoy en día, es fácil averiguar por qué.

La ciudad está dividida en tres terrazas, las cuales, a su vez, se hallan rodeadas por una muralla. El Alcázar Real es el encargado de presidir la zona superior, mientras que la inferior está reservada a las viviendas. La visita discurre por los restos de esta antigua ciudad palatina cuya construcción, según fuentes históricas, requirió el esfuerzo de 10.000 personas cada día.

Lo mejor es que, al contrario de lo que se suele esperar de los yacimientos arqueológicos, en Medina Azahara, es perfectamente posible hacerse una idea de la opulencia de la ciudad que una vez fue. Esto es gracias a los motivos decorativos y colorido de las edificaciones que, aún a día de hoy, saltan a la vista. No pienses que son solo ruinas y piedras.

Entre los rincones más llamativos, encontramos la Casa de Yafar, quien fuera uno de los altos cargos del califato. Pero no es el único espacio emblemático de este recinto porque también brillan con luz propia el Salón Rico o el Edificio Basilical Superior.

Entrada a la casa de Yafar

Parece ser que Azahara era una esclava del harén del califa, su favorita, de ahí que decidiese poner su nombre a esta esplendorosa ciudad. No obstante, su suntuosidad fue directamente proporcional a su existencia, ya que solo perduró 70 años. Las sucesivas guerras que se produjeron durante la época de Al-Andalus acabaron por hacer que cayera en el olvido.

Datos prácticos para visitar Medina Azahara

La cercanía de este conjunto arqueológico a Córdoba facilita ostensiblemente su visita, ya sea en el propio vehículo o en transporte público. Si optas por la segunda opción, debes saber que los autobuses parten hacia Medina Azahara solo en horario de mañana de martes a domingo. Hay dos puntos de recogida en el Paseo de la Victoria: la glorieta del Hospital Cruz Roja y frente al Mercado Victoria. El trayecto dura unos 20 minutos.

Una vez en el centro de interpretación, hay autobuses lanzadera periódicos que suben hasta las ruinas. La entrada a Medina Azahara cuesta 9 euros.