Qué es la Acupultura

El primer contacto que tuve con la acupuntura fue en el año 1975 en Argentina, siendo niña mi madre y yo acompañamos a mi padre a una sesión. Aun lo recuerdo sentado en una camilla y de espalda hacia un señor con rasgos muy extraños que luego me contaron que era chino. Las dos observábamos impresionadas cómo, una a una, este señor colocaba finísimas agujas en la espalda de mi padre que padecía dolores de espalda. ¿Funcionó? Sí, durante un buen tiempo.

Sin embargo, se tiene constancia que los chinos, llevan utilizando la acupuntura desde aproximadamente el año 100 A.C., aunque su origen podría ser más antiguo. La acupuntura forma parte y es pieza clave de la medicina tradicional china que por su simplicidad se ha vuelto universal.

La teoría y práctica de la acupuntura comenzó a extenderse a inicios del siglo VI hacia Corea, y de allí pasó a Japón para posteriormente desembarcar en Europa a través de Francia.

¿En qué consiste la acupuntura?

La acupuntura se basa en la existencia definida de 361 puntos (“xue”) distribuidos por el cuerpo humano en los cuales es posible controlar el flujo de su energía vital (“Qi”), reequilibrando el organismo.

A través de la inserción anatómica de finas e indoloras agujas específicas para acupuntura, el profesional accede al los puntos “xue” del cuerpo, restableciendo el flujo energético y propiciando la recuperación de la salud.

La medicina tradicional china sostiene que el contacto con estos puntos o “xue” puede equilibrar el organismo y curar enfermedades. Afirman que se trata de zonas del cuerpo en las cuales los nervios, tejido muscular y conectivo pueden ser estimulados para disparar procesos autorreguladores naturales del organismo.

La acupuntura es una terapia alternativa, y puesto que sus principios no han podido ser demostrados por el método científico tradicional, se la considera una pseudociencia. Sin embargo, esto no quita que sea ampliamente utilizada como tratamiento complementario a diversas dolencias.

¿Cuáles son los beneficios de la acupuntura?

Puesto que la acupuntura tiene por finalidad restablecer los flujos energéticos del cuerpo, favorece el bienestar y mejora el estado general de la salud. El restablecimiento de los flujos de energía vital se infieren por la reducción de hormonas del estrés y por el fortalecimiento del sistema inmunitario.

Esta terapia está indicada en prácticamente todas las enfermedades funcionales, pero entre los occidentales es más común que se aplique para aliviar cuadros dolorosos crónicos.

Las agujas de la acupuntura parecen enviar señales al cerebro para ajustar los niveles de estos neurotransmisores y liberar analgésicos naturales, cambiando la percepción del dolor o aliviando cuadros dolorosos como jaquecas, cefaleas, dolor de espalda, etc.

La reducción de las hormonas del estrés como resultado de la acupuntura favorece la circulación sanguínea y la regulación hormonal mejorando los síntomas del ovario poliquístico o promoviendo la fertilidad.

La acupuntura es un gran coadyuvante de alteraciones mentales. Los medicamentos para el estrés, la ansiedad y la depresión han aumentado su eficiencia al ser complementados con esta terapia.

Como terapia complementaria, la acupuntura puede resultar eficaz para aliviar dolores musculares, tendinitis crónica y por esguince de tobillo.

Las personas sometidas a radiación para tratar un cáncer, han encontrado en la acupuntura cierto alivio sobre la percepción de la gravedad de los efectos de la radioterapia como las náuseas y sequedad de boca. También puede ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente después del tratamiento.

En mujeres embarazadas, la acupuntura puede resultar eficaz como tratamiento complementario para mejorar la digestión y otras dolencias asociadas como la acidez o el estreñimiento.

Algunos acupuntores manipulan la aguja manualmente o con radiofrecuencia, para obtener efectos tonificantes. Y aunque los riesgos asociados a la acupuntura son mínimos, si tienes marcapasos o sufres trastornos de coagulación se recomienda otro tratamiento.