Síntomas de Ansiedad

La ansiedad es una patología de la que nadie está salvo. Se trata de un ataque de pánico, una respuesta de nuestro organismo ante una amenaza externa o interna. Si hablamos de una causa externa, esta podría ser una situación que nos estresa, mientras que si es un motivo interno, nos referimos, por ejemplo, a una preocupación. Reconocer los síntomas de ansiedad es fundamental para encontrar un tratamiento efectivo que nos aleje de sus efectos. No en vano, la ansiedad sí tiene cura.

Qué es la ansiedad

La ansiedad puede definirse como un mecanismo de defensa de nuestro cuerpo ante un agente amenazante. El organismo se “prepara” para enfrentarse a esta circunstancia excepcional. Entonces, se considera un estado normal y lógico de nuestro organismo, ya que nos previene de un posible riesgo. No obstante, en algunos casos este mecanismo actúa de manera anormal y repercute en la salud de uno mismo.

Para alguien que la sufre por primera vez es muy complicado asumir eso de “tengo ansiedad”. Eso sí, los síntomas son claros indicadores de que está ahí.

Síntomas de la ansiedad

Como decimos, en ocasiones es difícil identificar que se está sufriendo un ataque de pánico. Es más, muchas personas creen que en realidad están teniendo un ataque al corazón, a causa de las sensaciones tan desagradables que experimentan.

El principal síntoma de la ansiedad es la aparición de miedo o pavor intenso, así como una sensación de malestar. He aquí otros de los síntomas de ansiedad generalizada más frecuentes:

  • Palpitaciones o alteración de la frecuencia cardíaca
  • Sensación de ahogo o dificultad para respirar
  • Micción frecuente debido al nerviosismo
  • Sudoración abundante
  • Mareos
  • Migrañas
  • Trastorno del sueño
  • Desrealización

Por lo general, un ataque de ansiedad se acompaña de al menos cuatro de los síntomas anteriores.

Consecuencias de la ansiedad

Las consecuencias de la ansiedad pueden ser físicas y psicológicas. De no realizarse el adecuado tratamiento, estas podrían agravarse con el paso del tiempo y perjudicar seriamente la salud. Hemos visto anteriormente que algunos de los síntomas de ansiedad son los mareos, la sensación de ahogo o las palpitaciones. Si estos trastornos se producen en exceso, la persona podría sufrir consecuencias físicas graves como desarrollar enfermedades cardiovasculares. Pero incluso a corto plazo, las consecuencias no tardarían en salir y se presentarían en forma de dolor de cabeza constante, vértigos, insomnio, fatiga crónica, etc.

En cuanto a las consecuencias psicológicas, estas podrían ser peores. Una persona que ha sufrido una crisis de ansiedad sabe bien el malestar de carácter intenso que ocasiona, por lo que podría desarrollar un temor patológico a que aparezca de nuevo. Este “miedo al miedo” podría desembocar fácilmente en un trastorno obsesivo compulsivo, en fobias e, incluso, en depresión.

Por supuesto, no podemos olvidarnos del modo en el que esta situación podría afectar al ámbito personal, social y laboral del sujeto.

Efectos de la ansiedad

La ansiedad somete al cuerpo a una tensión extrema. Este estado de alerta se traduce en diversos efectos en el organismo como la liberación de un exceso de adrenalina, la dilatación de las pupilas, el aumento de la sudoración y la alteración de las funciones de ciertos órganos como los riñones, los pulmones, el hígado o los intestinos.

Si una persona se encuentra en este estado repetidamente, efectos negativos como los siguientes no tardarán en aparecer:

  • Debilitamiento del sistema inmune
  • Insomnio
  • Trastorno en el aparato digestivo: náuseas, vómitos, pérdida de apetito
  • Depresión
  • Ataque al corazón
  • Problemas en las relaciones sociales

Conociendo los síntomas de ansiedad es posible atajar el problema y así evitar todos estos efectos y consecuencias que, sin duda, limitan la calidad de vida.