Primera Comunión

Tener la Primera Comunión perfecta es el sueño de muchos niños y los abnegados padres que la organizan, pues la celebración de este sacramento cristiano implica actualmente un rito de presentación en sociedad.

Es conveniente consensuar con el niño una lista de regalos, de acuerdo con valores familiares y a sus gustos personales. Es una forma muy útil de tener una respuesta acertada cuando nos pregunten ¿qué le regalamos?

1 El traje de ceremonia: elige la ropa con anticipación

Muchas parroquias y colegios han optado por un modelo único para todos sus comulgantes, a fin de quitarle protagonismo a la ropa.

Pero si este no es nuestro caso, la elección con bastante anticipación nos ahorrará un buen dolor de cabeza.

Aunque parezca algo obvio, muchos padres se encuentran tomando múltiples decisiones a la vez, entre las que se encuentra el traje de Comunión. Elegir el vestido para la Comunión con tiempo, y centrándose solamente en ello, es garantía de poder ocuparse luego de los demás detalles con cierta tranquilidad.

También es verdad que podemos recurrir a trajes de ceremonia de segunda mano, suelen estar impecables y su precio es inmejorable.

Sin embargo, dos cuestiones previas hay que tener claras antes de elegir la ropa. La primera es si queremos darle vida posterior al traje, y la segunda, que los niños deben estar cómodos para jugar luego de la ceremonia religiosa.

En el caso de las niñas es aconsejable darle una nota de color al vestido de Comunión con los complementos (diadema, corona, pasador, etc.). Puede ser también con un detalle femenino o infantil, como un lazo a la cintura con flores o con prints de su personaje favorito de dibujos animados.
El traje de la ceremonia para los niños, ante todo que lo elijan ellos.Habiendo menos variedad en cuanto a temática (marineros, almirante, traje, americana y pantalón) podemos confiar en su gusto.

Muchos padres han optado por tener dos atuendos para quienes comulgan. Uno formal y elegante para el sacramento, y otro más cómodo e informal para la celebración social.

2 Recuerdos de Comunión: con su sello personal

Existen muy variadas opciones de recuerdos de Comunión entre las cuales escoger, desde las formales (como las tarjetas con angelitos) hasta objetos con cierta utilidad (reglas, calendarios, marcadores).

Personalizar los recordatorios es una gran idea para asegurar el protagonismo del niño que comulga, y para que participe activamente en los preparativos. Un recuerdo con una foto suya, un dibujo o un mensaje cumplirá sobradamente con su misión de recordar una gran ocasión. Con las nuevas tecnologías esto se puede hacer en casa, o encargarlo a una tienda física u online.

3 Invitaciones de acuerdo al gusto del niño

Prepararlas con unas 8 semanas de antelación es aconsejable para hacerlo con tranquilidad y dándole participación al niño. Podemos permitir que elija el diseño, estilo, colores, etc., respetando su gusto dentro de cierta coherencia con la ceremonia. O bien, hacerlo nosotros y dejar un hueco para que el peque escriba un mensaje personalizado de su propia mano.

4 El fotógrafo: alguien que se dedique solo al protagonista

Muchas parroquias tienen sus fotógrafos para Comuniones, pero si este no es nuestro caso, o si quisiéramos un profesional dedicado, conviene acordar el presupuesto del servicio mucho antes del evento para evitar sorpresas desagradables.

Las sesiones de fotos en estudio son también algo a tener en cuenta. Aunque pueda pensarse que están pasadas de moda, últimamente, se hacen reportajes con el traje de ceremonia pero descalzos o en poses desenfadadas, para darle un toque divertido y de fresca picardía a la imagen.

Podemos considerar hacer esta actividad en un día distinto a la ceremonia religiosa para descongestionar un poco ese día especial.

5 El lugar y la decoración para la fiesta

La gran mayoría de Comuniones se celebran en época estival por lo que es posible sacarle partido al buen tiempo escogiendo un sitio con terraza o espacio al aire libre.

Podemos optar por una decoración de Primera Comunión clásica (como tules y flores) o una temática del gusto propio del niño (personaje de cuento o TV, o actividad favorita)

Ya sea que coloquemos atracciones o no, los niños necesitan espacio para jugar, por lo que la decoración que pongamos debe ser sobre todo práctica y adecuada a las correrías infantiles.

6 Animaciones: planificar actividades infantiles

Cuando los niños invitados son más de 8 se puede pensar en contratar un servicio de animaciones infantiles, si son menos, bastaría que un adulto organice algunas actividades para ellos (pintacaras, juegos deportivos, taller de collares, etc.), o disponer alguna atracción, como un inflable.

En cualquier caso, es importante designar un adulto que esté a cargo de supervisar a los niños mientras están en sus actividades, para que los padres no hagan de cuidadores y se amontonen a su alrededor.

Cuando el número de invitados infantiles sobrepasa los 15, un servicio de minidisco con juegos, concursos y bailes dirigidos es diversión garantizada. Además, los niños estarán a la vista de los adultos y en un sitio delimitado y no desperdigados por todo el recinto.

7 El banquete: menús diferenciados para adultos y niños

El banquete de la Primera Comunión suele ser lo más costoso. Por ello, es conveniente planificarlo con detenimiento, según el número de invitados adultos y niños.

Hay que tener en cuenta que los niños suelen comer poco en los eventos, pues están muy estimulados y solo quieren salir a jugar.

Habrá que pensar en menús de mesa fáciles de comer y, paralelamente, tener a disponibilidad de ellos un carrito de galletas, bocadillos, agua, chuches y refrescos cerca de las atracciones o actividades infantiles.

Hagamos que sea un día inolvidable para todos y sobre todo para nuestro hijo. Para ello es bueno echar mano de listas y no andar con prisas de último momento. Y, una vez llegado el día, y habiendo hecho los deberes previos, no nos olvidemos de disfrutar con nuestro niño…que luego crecerá muy rápido.