Qué es la Eficiencia Energética

Es probable que en los últimos tiempos hayas oído hablar en numerosas ocasiones sobre la eficiencia energética y su importancia en la preservación del medioambiente y, en definitiva, en la lucha contra el cambio climático. ¿Pero sabes qué significa exactamente?

La eficiencia energética se relaciona con el ámbito energético, valga la redundancia, y es que la producción de energía es vital pero también perjudicial según los métodos, las fuentes empleadas o el malgasto que se haga de ella.

Así, podemos decir que la eficiencia energética consiste en un menor uso de energía en la producción de un bien o servicio. En definitiva, no es más que generar la misma cantidad de productos empleando la proporción de energía más baja posible.

Seguro que ha oído hablar de dispositivos eficientes energéticamente, ¿qué quiere decir esto? Que son equipos que están preparados para realizar sus funciones básicas pero empleando una cantidad de energía mínima para ello.

Después de esta definición entenderás la importancia de la eficiencia energéticamente en nuestros días. Y es que la transición energética además de optar por fuentes de energía exclusivamente renovables, también fomenta la consecución de la eficiencia energética en los distintos procesos productivos.

La eficiencia energética es tan importante que la Unión Europea ya ha publicado varias directivas en las que recoge distintas prácticas que lleven a su implantación en todas las esferas de la vida donde la energía esté presente.

Por ejemplo, en una de sus últimas directivas la UE propone la conversión de todos los edificios existentes en edificios de consumo de energía casi nulo o las también denominadas como ‘passive house’ y de las que hablaremos con más detenimiento en sucesivos post. Solo te adelantamos que este tipo de inmuebles se basan en la arquitectura bioclimática la cual tiene muy en cuenta el clima de la zona donde se va a construir para aprovechar al máximo las fuentes renovables del lugar, obteniendo finalmente una casa eficiente energéticamente con un consumo mucho menor que cualquier vivienda convencional.

¿Cómo conseguir que prime la eficiencia energética en casa?

En la actualidad, a la hora de alquilar o comprar una casa se tiene muy cuenta su calificación energética, además, cualquier inmueble destinado a este fin debe contar por ley con el certificado energético. Se trata de un documento en el que se detalla el consumo de energía de la vivienda así como las emisiones de CO2 de la misma.

Este título, emitido por un experto tras analizar una serie de elementos como el material de la construcción, el aislamiento, sistemas de refrigeración y calefacción o estado de la red eléctrica y de los dispositivos conectados, determina la eficiencia energética de vivienda a partir de una letra. Esta puede encontrarse en una escala que va desde la A —muy eficiente— a la G —nada eficiente—.

Ahora bien, ¿qué debemos hacer para obtener la mejor calificación energética?

Aislamiento

Si nuestra casa se encuentra en un bloque antiguo es probable que su calificación energética sea baja debido a la antigüedad de la instalación y del inmueble en sí. No obstante, siempre podremos mejorar su calidad aislando bien nuestra vivienda lo que reducirá notablemente el consumo de energía. Emplearemos menor cantidad de energía si nuestras puertas y ventanas están bien selladas lo que evitará la pérdida de calor cuando encendemos la calefacción así como la entrada de aire.

Electrodomésticos eficientes

Igual que el certificado energético de una vivienda se establece atendiendo a una escala de letras, los electrodomésticos también incorporan en su etiqueta una letra u otra en función de su eficiencia energética.

Con el tiempo y gracias a la tecnología se han desarrollado equipos altamente eficientes que requieren un consumo de energía mínimo para realizar sus funciones.

Contar con ellos en casa nos permitirá seguir disfrutando de las comodidades de siempre sabiendo que estamos consumiendo una cantidad de energía mucho menor que con los electrodomésticos de categoría energética inferior.

Así que a partir de ahora fíjate en la etiqueta a la hora de renovar tus dispositivos eléctricos y adquiere aquellos que incluyan la letra A, es decir, lo más eficientes energéticamente.

Cuidado con los vampiros energéticos

No, no es un disfraz para Halloween aunque estemos cerca de esta celebración. Hablar de vampiros energéticos es hacerlo del standby de todos tus dispositivos eléctricos. Aunque pueda parecerte una exageración, apagar por completo aquellos equipos que mantienen un piloto encendido aun cuando no se están utilizando te ayudará a reducir el consumo de energía en tu hogar y, por tanto, será otro logro desbloqueado en el camino hacia la instauración de la eficiencia energética en tu casa.

Mantenimiento de los dispositivos

Contar con electrodomésticos eficientes energéticamente es importante pero también lo es realizar un correcto mantenimiento de estos. Realizar una revisión anual de todos los equipos que tenemos conectados a la red eléctrica nos permitirá detectar posibles anomalías que pueden estar provocando un consumo de energía mucho mayor.

Sírvete de la tecnología a tu alcance

Si algo le debemos a la tecnología son las comodidades que esta nos otorga con cada innovación. En este caso, para conseguir que la eficiencia energética reine en tu hogar puedes aprovecharte de la tecnología disponible para ello. Por ejemplo, instalar termostatos inteligentes en casa para controlar la calefacción o el aire acondicionado aun cuando estamos fuera te otorgará un control absoluto pudiendo programar su encendido o apagado con el único fin ahorrar tanto energía como dinero.

Otra alternativa a instalar en casa son los detectores de movimiento a la hora de encender y apagar luces. ¿Cuántas veces has salido de casa y al volver te has dado cuenta de que dejaste una luz encendida? Esto no te pasará si cuentas con sistemas que hacen que tu bombilla se encienda cuando detecta tu presencia y se apaga al cabo de un rato cuando sales de la estancia.

Estas son solo algunas de las diferentes medidas al alcance de todos para atraer a nuestro hogar los beneficios de la eficiencia energética. No solo mejoramos nuestra economía sino que con la reducción del consumo energético estamos evitando producir más energía que cubra nuestra demanda y, con ello, prescindiendo de la extracción de más recursos de la Tierra, protegiendo así nuestro planeta.