Qué es la Eficiencia Energética

Sabemos que la eficiencia es hacer las cosas bien siguiendo un un sistema de pasos con los que se puede garantizar el resultado final.

Pero, ¿qué es la eficiencia energética? Pues no es otra cosa que utilizar la menor cantidad de recursos de energía para lograr el mejor resultado. Es decir, utilizar la energía de manera eficiente, con un ahorro de energía y sin desperdiciarla.

La eficiencia energética va ligada con el ahorro de electricidad y por tanto favorece a nuestro bolsillo. Es posible satisfacer todas nuestras necesidades disminuyendo considerablemente la energía que consumimos, aumentando la eficiencia energética de nuestros edificios, electrodomésticos, vehículos y fábricas.

Sin embargo, muchas personas no tienen conciencia del desperdicio diario de energía, de su procedencia ni de cuánto contaminan. Y es por ello, al paso que vamos, que necesitaríamos 1,6 planetas como la tierra para obtener los recursos que utilizamos cada año.

La eficiencia energética y la ecología

La eficiencia energética es un recurso tecnológico para proteger nuestro planeta. Mediante la reducción de la intensidad en el uso energético disminuye la emisión de gases, como el CO2, responsables del cambio climático.

A través del ahorro de energía se favorece la creación de una consciencia medioambiental adoptando otros hábitos de consumo responsable.

La eficiencia energética y las energías limpias

Las energías limpias, alternativas y renovables son aquellas que no causan desechos o residuos contaminantes y se obtienen de los cuatro elementos primarios de la tierra. Son energías limpias la eólica (del aire), la hidráulica (del agua), la geotérmica (de la tierra) y la solar (del sol).

Una persona, servicio o producto eficiente comprometido con el medio ambiente, además de necesitar menos energía para realizar el mismo trabajo, también busca abastecerse, si no por completo, con la mayor cantidad posible de energías limpias. De esta manera se cierra un círculo de producción y consumo sostenible para la tierra y la pervivencia de los seres humanos.

La eficiencia energética y la vida diaria

En nuestra vida diaria es posible verificar la eficiencia energética de electrodomésticos, instalaciones industriales, laborales y domésticas, a través de una Etiqueta Energética y un Certificado de Eficiencia Energética, homologado a nivel europeo y emitido por las autoridades correspondientes, .

Sin embargo, más allá de esta necesaria información para tomar decisiones de compra, podemos implementar hábitos de consumo y ahorro de energía, tales como:

  • Cuando ponemos una colada, a mayor carga, menor gasto.
  • Con el frigorífico mantén las puertas abiertas el menor tiempo posible y comprueba que cierren bien.
  • Cocinar en el microondas reduce el consumo un 60% en comparación a hornos convencionales.
  • Súmate al ahorro de energía con las bombillas LED.
  • Los colores claros en las paredes y mobiliario reducen el uso de luz artificial.
  • Instala cabezales de ducha de bajo consumo, grifos monomando y reductores de caudal para ahorrar hasta el 50% del consumo de agua.
  • Usa las persianas para aprovechar la luz y conservar el calor de las estancias.
  • De ser posible, configura una temperatura adecuada para cada zona de la vivienda.