Apps a cambio de datos

Seguro que en más de una ocasión te ha llamado la atención como tras navegar buscando un producto o información —e incluso pasado unos días— te encuentras anuncios de aquellos artículos que has buscado con anterioridad. O quizá, te has percatado de cómo en ocasiones nombras un determinado bien o servicio en una conversación y a continuación te comienzan a aparecer anuncios relacionados con él. ¿Nos escuchan? Seguro que lo has pensado alguna vez. Te vamos a explicar el porqué de todo esto.

Cada año es más alto el número de apps descargadas desde las tiendas de aplicaciones y cada vez es más frecuente el uso de estas frente al uso del navegador, según el reciente informe realizado por Ditrendia “Mobile en España y en el Mundo” pasamos el 90% del tiempo en apps y el 10% en el navegador.

Si te paras a pensar, el objetivo de una aplicación es facilitarte el día a día, hacerte la vida más sencilla sin pedirte nada a cambio. Aquí surge la gran pregunta, “entonces ¿cómo ganan dinero los creadores de apps?”

Adiós a la privacidad a cambio de una app

El servicio que nos dan estas aplicaciones, aparentemente gratuitas, lo pagamos con nuestros datos. Nuestra reticencia a pagar por la descarga de una aplicación hace que las compañías desarrolladoras de apps —tienen que ganar dinero como el lógico— mercadeen con nuestros datos personales y hábitos de navegación con empresas de terceros para monetizar.

Es por ello que cualquier app gratuita tiene dos objetivos: por un lado, cubrir una necesidad para el usuario y por otro, hacer ganar dinero a la empresa que ofrece el servicio. Teniendo claro que nadie regala nada hemos de ser realistas y saber que hasta la app más sencilla puede usar GPS para rastrear nuestra ubicación de forma constante y usar la conexión 4G o 5G para reportar nuestra información a terceros.

¿Esta cesión de datos es perjudicial para el usuario?

Las aplicaciones que usamos en el día a día suelen ser profesionales como por ejemplo, las apps de gestión de correo electrónico; de ocio como las redes sociales o de utilidades como el tiempo, la linterna etc. En la mayoría de casos nos encontramos apps fáciles de usar, sin publicidad y con buena experiencia de usuario.

A día de hoy las cesiones de datos repercuten en el usuario final en forma de publicidad segmentada, esto quiere decir que la publicidad que te aparece en lo medios digitales está relacionada con nuestros hábitos de búsqueda y basada en nuestra geolocalización —a todos nos ha pasado ver anuncios relacionados con los últimos productos buscados—.

Está claro que en ocasiones puede ser molesto pero en otras ocasiones nos puede ayudar a encontrar el producto o servicio que necesitamos.

Visto de esta manera podemos considerar que es un precio razonable por usar estas apps pero el problema está en que nadie sabe qué datos recopilan de nosotros y con qué intención futura.

Sentido común a la hora de descargar una app

Cuando decidas descargar una app ya sea por tendencia, trabajo o necesidad ten en cuenta todo lo que has leído en este post y el mejor consejo es usar el sentido común a la hora de instalarla.

Veamos algunos puntos que puedes tener en cuenta a la hora de minimizar la cesión de información personal.

Haz una selección de apps que usas a diario y las demás elimínalas

No acumules apps que no usas, además de ocupar espacio en tu smartphone estás cediendo tus datos continuamente sin conseguir a cambio ningún beneficio.

Permiso por acceder a tu ubicación

Revisa si tus apps están recogiendo datos continuamente sobre tu ubicación. Ya seas de Android o de iPhone ve a los ajustes, busca en los permisos la opción de ubicación y asegúrate de que esté desactivada o como mucho que use tu ubicación sólo cuando usas la app.

Con más apps mayor consumo de batería

Otro punto que has de saber es que a mayor número de apps en el móvil —además de menor espacio— el consumo de la batería puede llegar a aumentar hasta un 48% debido a la publicidad de algunas apps.

Mayor consumo de datos

Las apps que rastrean nuestra posición constantemente necesitan tener la tecnología gps constantemente activa y consumir datos para poder enviar esa información a los desarrolladores o la empresa de terceros que compran esta información. Esto significa que el consumo de datos móviles aumentará en nuestra tarifa. Por ello, recuerda siempre denegar los permisos de ubicación ya que aplicaciones como la linterna o el micrófono no necesitan estar conectados al gps para el funcionamiento que necesitas.

En conclusión, está claro que en nuestro día a día descargaremos y usaremos apps pero recuerda los consejos mencionados y ten en cuenta que existen apps respetuosas con la privacidad y con un modelo de negocio sostenible sin necesidad de mercadear con tus datos.