Lexatin: para qué sirve, precauciones y efectos secundarios

En la década de los 50, se sintetizaron las primeras benzodiacepinas. El Bromazepam, principio activo del Lexatin, fue uno de ellos. Hoy en día, este grupo de medicamentos es el más demandado en todo el mundo.

Lexatin, qué es y uso recomendado

En España, se conoce al Bromazepam por su nombre comercial más popular: Lexatin. Se trata de un psicofármaco conocido por su efectividad para reducir los niveles de tensión y estrés severos.

Así mismo, es usado para aliviar otros síntomas comunes en pacientes con trastornos obsesivos compulsivos; como la ansiedad, depresión, fobias, e incluso ataques de pánico.

A pesar de sus virtudes, su consumo indebido implica riesgos importantes que no pueden ser ignorados. Al ser un fármaco potente, se recomienda administrarlo por cortos periodos de tiempo, pues suele conllevar a adicción y otros problemas de salud.

Por tanto, es necesario seguir las prescripciones del médico y vigilar el cumplimento del tratamiento.

Para qué sirve el Lexatin

El Lexatin suele ser prescrito por los especialistas como un ansiolítico. Su función es aumentar la actividad del neurotransmisor GABA o ácido gamma-aminobutírico.

Este efecto crea una sensación sedante que promueve estados de tranquilidad y sosiego. Por lo tanto, también se recomienda para tratar condiciones graves de nerviosismo, angustia, tensión psicológica y estrés.

En concreto, este compuesto tiene la finalidad de deprimir el sistema límbico que se encarga, entre otras funciones, de enviar señales al sistema nervioso autónomo para mantener estados de alerta. Al minimizar su actividad, el cuerpo se relaja.

Los efectos del Lexatin dependen de los gramos ingeridos, pues en dosis altas actúa también como relajante muscular. Estas dosis se utilizan en el tratamiento de personas que manifiestan conductas agresivas o que tienden a provocarse daños a sí mismas.

Usos del Lexatin

Debido a sus efectos depresores del sistema nervioso, el Lexatin se receta en el tratamiento de:

  • Ansiedad
  • Tensión psíquica y estrés severo
  • Ataques de pánico
  • Fobias
  • Conductas autolesivas y agresivas
  • Hipocondría
  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Trastorno de estrés postraumático

En todo caso, el consumo de este medicamento y sus dosis deben ser indicadas por un médico especialista.precauciones en el uso de Lexatin

Precauciones a considerar

Cuando no se siguen las indicaciones del médico, el Lexatin puede generar graves consecuencias en la salud mental y física. Por lo tanto, es importante tener en cuenta lo siguiente:

  • Cuando se está bajo tratamiento con este fármaco, manejar un vehículo es sumamente peligroso, ya que el efecto sedante puede estimular adormecimiento y disminuir la capacidad de respuesta. Así mismo, tampoco se recomienda realizar actividades que exijan concentración.
  • Aquellos con insuficiencia renal o alguna afección en el hígado deben moderar la dosis de Lexatin para preservar el funcionamiento de sus órganos.
  • Las personas con antecedentes de drogadicción son propensas a desarrollar una fuerte dependencia hacia el medicamento, por lo que se aconseja optar por otro tipo de tratamiento.
  • La combinación de este medicamento con bebidas alcohólicas es sumamente peligrosa, pues produce una grave intoxicación que podría causar la muerte.
  • Para dejar de consumir Lexatin, es crucial hacerlo paulatinamente para evitar un efecto rebote que agrave los síntomas que llevaron a la ingesta del medicamento.

Por otra parte, cabe mencionar que los ansiolíticos no son recomendables en mujeres embarazadas, por lo que se sugiere buscar alternativas con el fin de cuidar la salud del bebé.

Los especialistas advierten que, cuando se consume Lexatin durante el período de gestación, es probable que el neonato padezca deficiencias respiratorias, hipotonía o hipotermia al nacer.

Efectos secundarios del Lexatin

A pesar de ser una de las mejores alternativas para tratar diversos trastornos, el Lexatin no debe usarse durante un lapso mayor a seis semanas. De lo contrario, podría causar algunos inconvenientes, como:

  • Adicción o dependencia al fármaco
  • Fallas en la memoria de corto plazo
  • Dificultades de coordinación motora por debilidad muscular
  • Fatiga
  • Dolor de cabeza
  • Confusión
  • Ataxia
  • Somnolencia
  • Mareos y náuseas
  • Aumento del apetito
  • Euforia
  • Pesadillas
  • Irritabilidad

También es muy común que durante el tratamiento se manifiesten otros efectos adversos como malestar estomacal y alteraciones en la líbido.

Cómo consumir Lexatin de manera segura

Las dosis de este fármaco deben ser prescritas por un especialista. Sobre todo, porque su administración se adapta a la gravedad de los síntomas del paciente y a sus condiciones particulares como, por ejemplo, su peso.

Por consiguiente, hay adultos que deben tomar de 1 a 3 miligramos de Lexatin al menos dos o tres veces al día; mientras que otros con padecimientos graves toman hasta 60 miligramos al día.

Se suele comenzar con cantidades mínimas que van en aumento progresivo hasta lograr establecer una dosis ideal que permita obtener un buen resultado.

Es muy importante ingerirlo bajo la supervisión del médico tratante. Será el especialista quien, además de indicar por cuánto tiempo debe suministrarse, hará un seguimiento para evaluar la reacción ante el fármaco. Principalmente, porque existe la posibilidad de que no sea tolerado y entonces, deberá ser sustituido por otro.

Por otra parte, no es común que los médicos administren este tipo de medicamentos en niños; pero cuando ocurre, las dosis prescritas de Lexatin tienden a ser mínimas y están basadas en su peso y estatura.

Importancia de acudir al especialista para tratar la ansiedad

En ocasiones, los trastornos de ansiedad pueden ser tratados a través de distintos métodos como las terapias cognitivo-conductuales. Siempre que el paciente pueda evitar el consumo de ansiolíticos, los riesgos de salud serán menores.

No obstante, para saber cuál es la mejor forma de enfrentar cualquier problema relacionado con la salud mental, es necesario acudir al médico. Este realizará una evaluación lo suficientemente exhaustiva para dar con el tratamiento adecuado, e indicará si es necesario ingerir Lexatin o afines.

De ser así, lo más idóneo es asistir regularmente a las citas médicas para verificar la eficacia del tratamiento. Sobre todo, porque en caso de presentarse algún efecto secundario, será necesario hacer un ajuste en la dosis diaria.

Al consumir Lexatin, el tratamiento debe seguirse con extrema precaución y disciplina para obtener resultados favorables, y reducir los riesgos de que se produzcan reacciones adversas que pongan en peligro la salud.