Parto en el agua: dónde y cómo hacerlo

Cada vez son más las mamás que se deciden dar a luz en el medio acuoso pero, ¿todos todos los partos pueden desarrollarse en el agua? ¿Tiene que ser en casa o existen hospitales que practiquen esta técnica? Aquí resolvemos estas y otras inquietudes.

En que consiste el parto en el agua

Tenemos a un montón de mamás preocupadas a la hora elegir entre las distintas opciones de dar a luz que existen. Una de esas ellas es parir en el agua. ¿Qué es eso de parir en el agua? ¿En qué consiste? Todo el mundo puede parir en el agua? Si eres una mujer embarazada que está buscando información para poder elegir sobre su parto, enhorabuena, este es tu post.

No podemos permanecer impasibles ante tal cuestión ya que será uno de los días más bonitos de tu vida por lo que es muy importante que elijas tú, junto a tu pareja. Eso sí, siempre y cuando las distintas opciones no estén contraindicadas con el bienestar del bebé o tuyo.

Para empezar, veamos las distintas opciones que se presentan para parir en el agua.

Parto en el agua en hospital

Aunque ya se utilizaba hace siglos el agua como medio para parir, hoy en día “se ha puesto de moda”. Pero es una alternativa que, por el momento, no se ofrece en todos los hospitales y que, por tanto, lo primero a tener en cuenta si quieres que el parto sea en un centro hospitalario es conocer cuáles ofrecen esta posibilidad y que se encuentren cerca. El siguiente paso, en este caso, será solicitar una cita previa con el equipo de obstetricia para que te comenten cómo es su circuito.

Ten en cuenta, que no todos los hospitales que tienen bañera en la sala de partos realizan partos en el agua. Pues en muchas ocasiones la bañera puede ser utilizada únicamente para facilitar la dilatación de la mamá hasta los 10 cm y una vez conseguido esto salir del agua para que el bebé nazca fuera. Sin embargo, en un parto en el agua la criatura nace directamente en el agua.

Parto en el agua en casa

También existe la posibilidad de que el parto en el agua se produzca en el domicilio. En este caso tendrás que comentar con tu comadrona la viabilidad de conseguir una piscina y su posterior instalación en casa. Una vez resuelta esta cuestión, veamos cómo se desarrolla esta forma de dar a luz.

El parto en el agua, —aquel que comple con los estándares de bienestar tanto para la mamá como para el bebé—, sólo se puede realizar en embarazos de bajo riesgo, es decir, todos los embarazos con algún riesgo quedarían excluidos.

Por ejemplo, si es un embarazo múltiple no está indicado realizar un parto en el agua. Sé, que mucha gente quiere parir en el agua, y que cumple algunos de estos criterios de alto riesgo y que a lo mejor le han explicado que sí que es posible, y claro que es posible, todo es posible, pero no sería lo recomendable.

En el caso de que se trate de un embarazo de riesgo, independientemente del grado de peligro que exista, será probable que puedas decantarte por parir en el agua siempre y cuando seáis conocedores de toda la información y sobre todo, de la exposición a la que se someten tanto la madre como el bebé, dando lugar a posibles complicaciones, puesto que el tiempo de actuación se alarga si hablamos de dar a luz en este medio.

Así, los partos medicalizados, es decir, las inducciones —uso de oxitocina— también están contraindicados. Una vez conocemos la excepciones y limitaciones de este modo de parir, tú, como mamá, tienes la última palabra. .

Ventajas de dar a luz en el agua

Las ventajas del parto en el agua, son muchas. Entre ellas el uso del agua caliente —entre 35-37ºC—, ayuda a aliviar el dolor de las contracciones y la mujer se encontrará más relajada.

Tanto es así, que existen estudios que confirman que el desgarro perineal es menor ya que que el agua consigue que se produzcan menos lesiones al aumentar la elasticidad del periné, aunque también hay investigaciones que confirman lo contrario.

Cuando hablamos de cuestiones relacionadas con el parto siempre encontramos distintas opiniones y contradicciones probadas. Por lo que yo solo puedo decir, por mi experiencia, que sí, que creo que hay menos desgarros y que a la mujer que quiere parir sin anestesia, el entrar en la bañera, el agua la relaja y ayuda a conseguir el parto deseado. Además, el bebé también obtiene beneficios, y es que en este medio el nacimiento es de una forma más relajada y acompasada.

También es importante que tengamos en cuenta otras aspectos como por ejemplo, que el calor puede favorecer bajadas de tensión en la madre, así que si comienzas a sentir algún síntoma como el mareo es importante que avises. Para evitar estos contratiempos, es recomendable beber agua, zumos o infusiones que te ayudarán a no deshidratarte.

Estas son las cuestiones más importantes que debes afrontar a la hora de elegir el parto en el agua puesto que lo demás ya lo sabes, lo llevas innato, por el simple hecho de ser mujer. Déjate llevar y disfruta de tu parto, será un día irrepetible.