Qué me pongo

Ansiedad, nerviosismo o agobio, y a veces las tres cosas juntas nos produce esta redicha pregunta “¿qué me pongo hoy?”. Lo más irónico es que la hacemos ante un armario lleno de ropa, pero con la mente en blanco no tenemos ni idea de cómo combinar.

Los tres primeros pasos para no renunciar a ir bien vestidas

Consultar el pronóstico del tiempo el día anterior es un primer paso para no errar en la elección de la ropa. Quieres estrenar algo nuevo, como unas sandalias, por ejemplo, pero si llueve igual será la primera y la última vez que te las pongas.

El siguiente paso es pensar en tu look la noche anterior. Si no consigues definirlo totalmente (porque estás exhausta o saturada), al menos ten en mente la prenda central o básica que quieras vestir, acorde con el clima.

Esto último nos lleva a un tercer paso, que es crear tu propio uniforme. Aquí nos referimos a un estilo de vestir, con prendas coordinables, combinables e intercambiables, sobre las que puedas añadir variaciones de color y graduar la elegancia (con complementos de moda, maquillaje o manicura) según tu humor o la ocasión.

Escoger un bolso de trabajo para el día a día, y tenerlo preparado para las necesidades que nos surgen en el trabajo, es también una buena forma de ahorrarnos complicaciones matutinas.

Previsión, o cómo evitar el agobio del ¿qué me pongo hoy?

Si tienes que elegir un look para cada día, porque tus actividades así te lo exigen, es conveniente que tu previsión no sea de un día para el otro, sino a más largo plazo. Y mejor aún, si es una previsión eficaz de tu vestuario y se incorpora a tus costumbres.

Organiza tu armario

Para empezar con esta tarea, lo más indicado es vaciarlo. Por cada prenda que vuelvas a colocar dentro, imagina mentalmente un look o con cuál otra combinaría.

Sobre todo, ten en mente que las prendas deben estar a la vista cuando abras el armario cada día, para ver con claridad lo que te ofrece. Para ello, imagina que tu armario es un escaparate. Cuelga en percha camisas, jerséis, faldas y pantalones. Incluso tu ropa interior puedes acomodarla de tal forma que, al abrir el cajón, se aprecien todas las prendas.

Esto último es también aplicable a los complementos de moda, como zapatos, cinturones y, especialmente, bisutería. Organízalos para que los tengas a la vista, y así complementar tus looks al instante.

Reserva los estantes superiores del armario para ropa de cama, u otras similares. Y, aunque parezca obvio decirlo, no guardes ni vistas ropa sucia.

Clasifica la ropa

Tener las prendas a la vista y ordenadas por color facilita la creación de looks. Además, nos abre la mente a utilizar prendas que teníamos olvidadas en algún rincón del armario.

Otra opción es conjuntar prendas y tener los looks listos en el armario. Un solo “look comodín” puede sacarte de un apuro si se te pegan las sábanas.

Organiza la ropa por temporadas

Lo ideal es tener dos armarios, pero si este no fuera tu caso, puedes hacer uso de los estantes superiores del armario o cajas auxiliares para colocar la ropa que no es de la temporada en curso. Cuando más despejado esté tu armario, más a la vista estará tu ropa, y por tanto, tu inspiración será mayor.

Consejos para combinar bien la ropa

Aunque creamos lo contrario, cuando más ropa tengamos, más saturada estará nuestra mente a la hora de decidirnos por un look. Y es que el lema “más calidad y menos cantidad” es totalmente válido en este campo.

Por ello, el primer consejo que damos es componer un buen fondo de armario. Es decir, tener prendas básicas, en estilos atemporales y colores neutros, capaz de dar la talla en cualquier ocasión. Y sobre esa base, adquirir una pocas prendas de temporada para actualizar nuestro estilo.

Esenciales del fondo de armario y cómo usarlos

Un fondo de armario está compuesto esencialmente por unos vaqueros que, al margen de cualquier tendencia o moda, te sienten como un guante. Cuando encuentras esos vaqueros que fueron confeccionados a la medida justa y exacta de tu cuerpo, es una prenda que te empodera, y proyecta tu yo más seguro en cualquier circunstancia.

Los vaqueros son combinables con zapatos informales o elegantes, abiertos o cerrados, con botas o botines. Es una prenda cuya versatilidad permite componer looks graduando la elegancia, desde looks deportivos hasta sofisticados.

Otra prenda básica del fondo de armario es una camisa blanca. Al tratarse de una prenda de color delicado, puedes permitirte tener más de una. Eso sí, vístela impecablemente limpia y bien planchada.

Una camisa blanca admite una gran variedad de combinaciones. Si llevas un modelo no entallado, asegúrate de usarla con una prenda entallada, como una falda. Si eres más bien de faldas midi, puedes usarla con cinturón ancho para marcar la cintura. Como el blanco es un color neutro, podemos combinarlo con cualquier otro, pero intenta agregar prendas o accesorios que hagan contraste.

Un vestidito negro, como lo llamó Coco Chanel, es imprescindible en un fondo de armario. El negro es un color que combina con cualquier otro sin perder protagonismo. Puedes tener esta prenda en el estilo que quieras o el que mejor te siente (entallado o suelto), y combinarla con prendas de moda, como una cazadora de cuero, una americana o blazer a cuadros, una rebeca o simplemente con un pañuelo o una bisutería llamativa.

Ten en cuenta que, si eres de baja estatura, el largo de la prenda accesoria no debería pasar de la cadera, para no acortar aún más tu silueta. Asimismo, debes evitar las botas mosqueteras, y más bien lucir tus estupendas piernas con zapatos de tacón.

Un fondo de armario no puede entenderse sin un abrigo de paño. Aunque veníamos optando por el negro, últimamente el color camel ha entrado con fuerza, y es tan elegante como combinable. Así que tenemos dos opciones.

Otras prendas que pueden completar tu fondo de armario son unos zapatos salones negros y un blazer negro o azul marino.

En el ámbito de los accesorios de moda es donde podemos sumergirnos en las tendencias y experimentar. Sin embargo, un collar de perlas (aunque sea de bisutería) es un clásico que no pasa de moda y nos da un plus de delicada elegancia.