Crema de calabacín

Cómo hacer Crema de Calabacín
Tiempo30 minsDificultadFácilComensales6 Porciones

La crema de calabacín es un plato que, por su textura y consistencia, agrada a todos los paladares. Requiere de pocos ingredientes y es muy fácil de preparar, así que es un plato que puede sacarnos de aprietos en cualquier momentos.

El calabacín tiene un excelente valor nutricional debido a su contenido en proteínas, ácido fólico y vitamina C. Además, es bajo en grasas, por lo que es muy común en dietas para bajar de peso.

Ingredientes para hacer crema de calabacín

Cómo preparar crema de calabacín

1

Lava los calabacines, la patata y la cebolla. Luego, pela solo la cebolla y deja los calabacines con su cáscara. Pica estas hortalizas en cubos y reserva cada una por separado.

2

En una olla a fuego lento, agrega un chorrito de aceite de oliva para sofreír la cebolla. Remueve constantemente con una paleta de madera para evitar que se queme y tan pronto transparente, añade los trozos de calabacín y patata.

En caso de que haga falta un poco de aceite, puedes agregar un chorrito más. Sofríe estos ingredientes unos 5 minutos y añade el agua junto con la pastilla de caldo de tu preferencia.

Con ayuda de una paleta de cocina, asegúrate de que se disuelva por completo la pastilla. Deja cocinar por 15 o 20 minutos y remueve eventualmente.

3

Pasado este tiempo, apaga el fuego, y tritura la preparación en una licuadora hasta conseguir una mezcla homogénea y suave. En este punto, añade la crema de leche e incorpórala a la mezcla.

Este plato se sirve frío o caliente. Si lo prefieres frío, deberás reservarlo en el refrigerador por unas 2 horas; pero si te gusta caliente, podrás disfrutarlo en el momento.

Vierte esta crema de calabacín en platos hondos individuales y, como toque final, pica un poco de perejil y espárcelo sobre cada porción ¡Buen provecho!

Consejos para preparar crema de calabacín

La consistencia de las cremas es lo más importante. Por lo tanto, para conseguir una crema de calabacín espesa, recomendamos añadir poco a poco el caldo en la licuadora en lugar de triturar toda la preparación a la vez.

El truco consiste en triturar las hortalizas con un poco de caldo. De esta forma, conseguirás una crema muy espesa y para aligerarla, deberás añadir el resto del caldo en porciones e ir probando la consistencia hasta dar con la deseada.

Así mismo, otro consejo para mejorar la consistencia es añadir un poco más de crema de leche, ya que este ingrediente aporta suavidad a la preparación.

Ingredientes

Instrucciones

1

Lava los calabacines, la patata y la cebolla. Luego, pela solo la cebolla y deja los calabacines con su cáscara. Pica estas hortalizas en cubos y reserva cada una por separado.

2

En una olla a fuego lento, agrega un chorrito de aceite de oliva para sofreír la cebolla. Remueve constantemente con una paleta de madera para evitar que se queme y tan pronto transparente, añade los trozos de calabacín y patata.

En caso de que haga falta un poco de aceite, puedes agregar un chorrito más. Sofríe estos ingredientes unos 5 minutos y añade el agua junto con la pastilla de caldo de tu preferencia.

Con ayuda de una paleta de cocina, asegúrate de que se disuelva por completo la pastilla. Deja cocinar por 15 o 20 minutos y remueve eventualmente.

3

Pasado este tiempo, apaga el fuego, y tritura la preparación en una licuadora hasta conseguir una mezcla homogénea y suave. En este punto, añade la crema de leche e incorpórala a la mezcla.

Este plato se sirve frío o caliente. Si lo prefieres frío, deberás reservarlo en el refrigerador por unas 2 horas; pero si te gusta caliente, podrás disfrutarlo en el momento.

Vierte esta crema de calabacín en platos hondos individuales y, como toque final, pica un poco de perejil y espárcelo sobre cada porción ¡Buen provecho!

Crema de calabacín