Lo primero que llama la atención de la Paz es ¡su altura! Aunque a menudo se considera erróneamente la capital más alta del mundo (no hay que olvidar que la capital de Bolivia es Sucre), sus 3.650 metros de altitud no pasan desapercibidos. De ahí que, al aterrizar en esta urbe de cerca de 800.000 habitantes, sea habitual sufrir el conocido como mal de altura. Una vez superado, toca descubrir qué ofrece este lugar. Si estás pensando en visitar La Paz, toma nota de 12 sitios que no puedes perderte en tu viaje.

1. Plaza Murillo

La Plaza Murillo es el centro de la ciudad y, por ende, el punto de partida para descubrir el casco viejo. Acoge diferentes edificios gubernamentales, pues no podemos olvidar que La Paz es sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo. En esta plaza, las palomas son una constante, aunque también los puestos regentados por cholitas, un concepto con el que te familiarizarás enseguida. Las cholitas son mujeres bolivianas de origen campesino ataviadas con un enorme faldón y un sombrero tipo bombín. Son, sin duda, todo un icono de la ciudad.
Plaza Murillo en La Paz (Bolivia)

2. Plaza de San Francisco

La Plaza de San Francisco, dominada por la basílica homónima, es la puerta de entrada a una de las zonas más interesantes de la capital paceña. Junto a ella se localiza el Mercado Lanza, un edificio que a priori puede que te diga nada. En su interior, podrás introducirte en la gastronomía boliviana. No te vayas sin probar el famoso sándwich de chola acompañado de un mocochinchi (zumo de durazno).

3. Mercado de las Brujas

Desde la Plaza de San Francisco, asciende por la calle Sagárnaga y deambula por las diferentes callejuelas que encontrarás a tu paso. Se trata de un barrio repleto de mercados al aire libre y de artesanía y también muchas cafeterías en las que hacer un alto en el camino. En breve, te toparás con uno de los rincones más peculiares de la ciudad: el Mercado de las Brujas. En él no venden souvenirs sino amuletos, pócimas para atraer la felicidad o el amor de tu vida, hierbas medicinales y todo tipo de artilugios para realizar diferentes rituales. Incluso, fetos de llama. Sí, leíste bien.
Mercado de las Brujas en La Paz (Bolivia)

4. Museo de la Coca

No lejos del Mercado de las Brujas se sitúa el Museo de la Coca. Visitar La Paz y Bolivia en general supone liberarse de los prejuicios que en Occidente se tienen sobre esta planta. Sobre todo, tras conocer museos como este. El consumo de hojas de coca está muy arraigado entre la población boliviana. No en vano, es un eficaz remedio para paliar el mal de altura y ofrece otros muchos beneficios para la salud. Es más, es habitual ver a los locales en su día a día mascando hojas de coca.
Museo de la Coca en La Paz (Bolivia)

5. Mirador Killi Killi

En La Paz hay cuatro o cinco miradores que merecen la pena. Uno de los más recomendables es el Mirador Killi Killi, que ofrece unas vistas inmejorables de la ciudad. Además, desde ahí puede atisbarse la montaña Illimani, la segunda más alta de Bolivia (6.400 m de altitud).
Mirador Killi Killi en La Paz (Bolivia)

6. Mercado de El Alto

El Alto hace honor a su ubicación, pues, de hecho, se localiza incluso a mayor altura que La Paz: 4.150 m. Si por algo es popular esta ciudad (considerada la segunda más poblada de Bolivia solo por detrás de Santa Cruz de la Sierra), es por su enorme mercado al aire libre que se realiza todos los jueves y domingos en el que se vende prácticamente de todo. Para darte cuenta de su magnitud, no tienes más que subirte en la línea azul del teleférico. Además, tendrás la oportunidad de ver desde las alturas los emblemáticos “cholets” que identificarás enseguida por su arquitectura ecléctica.

7. Calle Jaén

Uno de los paseos más bonitos y pintorescos en toda visita a La Paz es la calle Jaén. Caminar por ella es casi como retroceder a la época colonial. Su estrechez, fachadas coloridas y balcones te conquistarán desde el primer minuto. La calle Jaén es, además, un rincón misterioso y lleno de leyendas. Por ejemplo, se dice que por ella transitaban duendes, almas en pena e, incluso, una viuda tenebrosa que seducía a los hombres borrachos en tiempos de la colonia. De ahí que se decidiera instalar una cruz verde para ahuyentarlos.

8. Teleférico de La Paz

Visitar La Paz y no montar en teleférico es igual que viajar a Italia y no comer pizza. Y es que en una ciudad de altura como esta, no hay más remedio que salvar los desniveles de alguna manera. Sus más de 30 km de trayecto lo han conducido nada más y nada menos que al Libro Guinness de los Récords, al ser considerado el teleférico más extenso del mundo.
Teleférico de la Paz en Bolivia

9. Prisión de San Pedro

Muchos de los recorridos por la ciudad tienen en la Prisión de San Pedro (junto a la Plaza Sucre) el punto de inicio. De ahí que la visita no pueda sino comenzar con la curiosa historia de esta cárcel. Se trata de un centro penitenciario un tanto atípico que funciona más como una comunidad de vecinos. Los reclusos viven con sus familias, tienen sus propias reglas e, incluso, en ocasiones, se realizan visitas guiadas a turistas.

10. Barrio de Sopocachi

Sopocachi es el barrio de moda de La Paz. El frenético ambiente del centro se sustituye por otro mucho más relajado, en un entorno en el que reinan las cafeterías y restaurantes de estilo europeo. Sopocachi es también una de las zonas de marcha de la ciudad y un buen lugar si te apetece hacer un parón de comida boliviana. En este barrio, no puedes perderte el Mirador del Montículo.

11. Cholitas Wrestling

Si te gustan los planes diferentes, una de las actividades en auge en La Paz es asistir a un espectáculo de lucha libre protagonizado por cholitas. Sí, esas señoras bolivianas de trajes tradicionales. Con sus largas trenzas y sin despeinarse, las cholitas se suben al ring dispuestas a divertir al público con sus patadas y saltos con el objetivo de derrotar a su contrincante.
Cholitas Wrestling en La Paz (Bolivia)

12. Valle de la Luna

Una de las excursiones imperdibles durante tu visita a La Paz es al Valle de la Luna. Es este un sitio mágico cuyas formaciones rocosas parecen asemejarse al paisaje lunar, de ahí su denominación. ¡Algunas de las mejores fotografías de tu viaje, sin duda, las harás aquí!